En 1974 en una entrevista para ABC News, Arthur C. Clarke afirmó que “Cualquier profesional de negocios, cualquier ejecutivo, podría vivir en casi cualquier lugar del planeta y hacer sus negocios mediante un dispositivo.” Hoy esta afirmación es más que una realidad innegable. Según la revista Harvard en español, en el año 2014 los líderes empresariales que asistieron a la Cumbre Global de Liderazgo afirmaron que para el año 2020 más del 60% de su planilla trabajaría de manera remota, sin embargo y aunque se ha comprobado que el teletrabajo no solo garantiza la felicidad del empleado y por ende su fidelidad con la empresa, sino que además altos niveles de productividad; migrar hacia lo que se denomina BYOD (Bring Your Own Device) no es tarea fácil para ninguna empresa.

La gran mayoría de las compañías perciben que su mayor obstáculo para iniciar una nueva forma de encarar las actividades laborales radica en temas de presupuesto y seguridad de la información, es así como podemos observar muchas empresas que han dado pequeños saltos, pero insuficientes y poco articulados, dejando una baja o nula percepción de la estrategia en su equipo de colaboradores. No obstante, la cúpula de los negocios no solo debe entender y asimilar la tecnología como la esencia de la economía actual y futura, sino como un factor fundamental de visión en pro de atraer el mejor capital humano, que ha mediano plazo estará conformado por millenials y centenials, quienes no solo han crecido a la par de la tecnología, sino que su forma de ver el mundo no diferencia el tiempo libre del trabajo, así que la mejor oferta que le puede dar a un empleado a fin a éstas eras, es la administración de su tiempo en pro de la consecución de objetivos claros y medibles.

Los tiempos en que se dudaba de que un empleado pudiera ser auto-responsable y cumplir con los compromisos de su posición desde su casa han pasado de moda, no solo porque existen novedosos métodos de selección que garantizan contar no solo con el personal con las actitudes y aptitudes correctas, sino porque la tecnología ha avanzado de tal modo que lo permite, sin que su negocio, información o productividad corran riesgo.

No es una simple percepción, el mercado está impulsando casi que de forma acelerada y obligatoria a repensar sus modelos de trabajo y centrarse en la digitalización como estrategia de competitividad, más no de diferenciación. Empecemos juntos la carrera larga pero satisfactoria, conozca Singular Business One y lleve a su PYME a competir con los gigantes, pero con la armadura adecuada.